Una de las cosas más difíciles de este mundo es, sin duda, perder a un hijo. Hasta los más fuertes se derrumban cuando ven a alguien que no ha disfrutado la vida como es debido. En casi todos los casos, esos padres pretenden seguir adelante y eso no tiene nada de fácil, como puedes imaginar. Siempre es necesario el apoyo de la familia y de los amigos, que prácticamente es lo único que les permite seguir adelante. Pero en esta ocasión, inesperadamente es la hija fallecida la que ayudó en esto.
Ella es Taylor Smith
Nuestra protagonista se llama Taylor Smith, una niña maravillosa que residía con su familia en Johnson City, Tennessee. Vivía con sus dos padres y tenía un hermano menor, al que adoraba. Ella era una joven curiosa y que siempre estaba tramando algo, pues tenía una gran imaginación y mucha energía. Sus padres se asombraban con la inventiva de la chica y si aparentemente optimismo ilimitado. En esta ocasión, ella mostraría de nuevo su ingenuo.

Ella es Taylor Smith
Su familia
Aunque sus dos padres estaban en plena pubertad, ellos se llevaban tremendamente bien. Los padres tenían trabajos para toda la vida y siempre les daban mucho amor a sus dos hijos. En principio, todo iba bien para los Smith hasta ese momento pero, desafortunadamente, esto iba a cambiar muy pronto y es que la vida a veces te pone duros retos a los que hay que hacer frente como sea.

Su familia
Se puso enferma
Nuestra protagonista comenzaba a sentir dolores, al principio todo eran síntomas de gripe, pero más leves. Dolor de cabeza, fiebre a 37,5 grados, etc. Como parecía una simple y común gripe, sus padres no le dieron importancia. Pero igualmente decidieron llevarla al hospital más cercano solo para estar tranquilos. La montaron en el coche y al llegar al hospital, nunca volvería a ser lo mismo.

Se puso enferma
Cuidando a su hija
Aparentemente, una vez en el hospital todos los médicos coincidían en que se trataba de una simple gripe. Le recetaron unos medicamentos comunes para ayudar a tratar esos síntomas y superarlo con facilidad, pero lo mejor que pudieron haber hecho era haber dejado que la gripe siguiera su curso natural. Sus padres, Ellen y Tim, sintieron un gran alivio cuando escucharon el diagnóstico. Pensaban que no sería nada grave, pero nunca se puede estar seguro con una única observación.

Asegurándose de que todo esté bien
Se puso mejor
Al día siguiente, Taylor ya había comenzado a mejorar, su fiebre disminuía y se sentía mejor de ánimos. La medicación parecía funcionar y había recuperado su alegría y comenzado a hacer sus cosas favoritas sin tener más preocupaciones. Por desgracia, todo estaba a punto de ir a peor.

Se puso mejor
Algo no iba bien
Sus síntomas comenzaban a empeorar, la fiebre subía peligrosamente, tosía de manera muy continuada y fuerte, etc. Todo apuntaba a que no se quedaría en una simple gripe, como pensaban al principio. Sus padres empezaron a preocuparse cada vez más, intranquilos con la situación de no poder controlarla y que se fuera de las manos y, lamentablemente, tenían razón.

Algo no iba bien
Un gran susto
Corrieron a las Urgencias más cercanas y una vez que llegaron al hospital, los médicos les dijeron que la situación iba a ser muy crítica, que harían todo lo posible por evitar que fuera a peor. Desafortunadamente, esta batalla empezaba a darle la victoria a la infección. Tras muchas horas luchando, finalmente sucumbió a una implacable neumonía derivada de los primeros síntomas. El día 5 de enero moría Taylor en aquel hospital.

Un gran susto
Todos estaban muy preocupados
Fue un golpe muy duro para su familia y amigos. Todo lo que habían hecho, aparentemente no había servido de nada. Todo pareció cambiar, como si se hubieran transportado a un universo paralelo. Querían pensar que Taylor estaba viva, que no era real lo que estaba sucediendo. ¿Cómo puede dejar de existir alguien de un momento a otro? Esto no podía ser cierto.

Todos estaban muy preocupados
Ella ya no estaba
Había pasado ya mucho tiempo y comenzaban a darse cuenta de que esto cada vez era más real. Su preciada hija Taylor, ya no estaría más con ellos. Se tenían que acostumbrar a vivir sin ella, tanto, que no habían entrado en su habitación desde el funeral. Todo parecía tratarse de una mala pesadilla, de un recuerdo que no es del todo cierto, como algo que te niegas a creer pero que en el fondo sabes que está sucediendo.

Ella ya no estaba
La habitación de Taylor
No querían entrar en su habitación por temor a encontrar algo que no les gustara, como una sensación de inaguantable dolor. Sería como recordarlo todo y prácticamente poder tocar el dolor con las manos, por lo que se negaban a entrar en contacto con cualquier recuerdo de su hija. Pero tarde o temprano sabían que deberían entrar, tenían que dar el paso cuando se sintieran preparados.

La habitación de Taylor
Echándole valor
Había llegado ese momento que tanto evitaban. Después de que pasaron unos meses, tenían que entrar en la habitación de su difunta hija. Habían pensado que sería una buena idea donar todas sus pertenencias a la caridad, creyendo que esto llevaría la alegría innata en Taylor a otras familias necesitadas. Pero, ella guardaba una última sorpresa para ellos. En esta habitación.

Echándole valor
Sacando su ropa
Una vez dentro, cuando comenzaban a revisar sus pertenencias, llegaron a la parte de los juguetes de Taylor, dentro de los cuales había diferentes objetos con los que ella jugaba. Tal era la imaginación de la niña, que había convertido en toda una súper heroína a una muñeca y su refugio como un palacio seguro. Todos aquellos objetos, iban para la caridad. Después de todo, prácticamente no quedaba ya nada.

Sacando su ropa
Todas sus fotos
Las fotos era lo último que tenían pensado abordar. En aquella habitación había un montón de fotografías. Unas eran de ella misma y otras de amigas, familiares, etc. Les faltaba el valor para acercarse a examinarlas. Aunque ya habían pasado unos cuantos meses, todavía quizás fuera pronto para dicha tarea, cargada de tanto dolor. Pero bueno, ya no les quedaba más remedio que enfrentarse a la realidad y se decidieron a hacerlo. Encontraron algo que les haría abrir los marcos y quitar las imágenes.

Todas sus fotos
Ella dejó una sorpresa
En una de ellas, había un sobre detrás de la fotografías. En un principio no parecía nada importante. Aparentemente era un sobre normal, típico de las oficinas de Correos. Pero, una vez empezaron a leer su contenido, al instante se dieron cuenta de que sí era algo realmente importante. Comenzaron lágrimas y lágrimas al ver lo increíble que era su hija, esto era una prueba de ello.

Ella dejó una sorpresa
Había un sobre
Ella había escrito una carta a su “yo futuro”. En el envoltorio ponía escrito expresamente que esta carta solo podía ser leída por ella o por una persona que ella hubiera puesto en esta carta específicamente y que no debería abrirse hasta 2023. Era un verdadero enigma. ¿Deberían honrar la voluntad de su hija? ¿O se dejarían llevar por la emoción y abrirían la carta para tener un poco de contacto con su amada Taylor? Creyeron que su hija habría querido que la leyeran, con lo cual se decidieron a abrirla y se sintieron tremendamente conmovidos por lo que había en su interior.

Había un sobre
Una carta para sí misma
En esta carta, la Taylor del presente escribía a la Taylor del futuro. Ella tenía muchas ideas creativas, por lo que no era tan raro que hubiera hecho algo así. Sus padres pudieron tener un poco más de idea de la hija a la que ya no verían crecer, pues la carta era prácticamente un resumen de quién era Tayler. Leyeron una por una todas las palabras, con la intención de no perder ni un solo detalle y aprendieron cosas que nunca hubieran imaginado.

Una carta para sí misma
Sus propias palabras
Esta carta tenía mucho ingenio y hablaba también de sus propios gustos. Comenzó teniendo una conversación liviana con su antigua Taylor. Recordando el por qué de esta carta, los motivos, etc. Luego no perdería mucho tiempo y comenzó a escribir y ordenar a su yo del futuro para que realizase unas tareas específicas. El diploma de la escuela secundaria era con lo que comenzaban las peticiones de esta curiosa carta.

Sus propias palabras
Conmovió a todos
Hasta felicitaba a su yo del futuro por graduarse en la escuela de secundaria. Sabía que no sería fácil aprobar, pero ella no lo aceptaría. En dicha carta ponía que debería volver a la escuela si no conseguía aprobar a la primera. Necesitaba ese título como agua de mayo. Parece que le daba muchísima importancia a este hecho, además ella era muy persistente y estaba segura de que lo conseguiría. Los padres estaban muy emocionados, llenos de lágrimas y sin parar de leer.

Conmovió a todos
Hablando consigo misma
También se cuestionaba si en algún momento querría ir a la universidad, qué cosas le gustarían y cómo sería en un futuro su carrera profesional. Para una niña de tan solo doce años es demasiada seguridad en sí mismo, prácticamente imposible de encontrar comúnmente. Hasta sus padres se asombraron con toda la seguridad que desprendía su hija en ella misma, esto era una prueba real de todo lo que ellos había pensado alguna vez.

Hablando consigo misma
El día de su cumpleaños
Seguía imaginando y jugando con el hecho de hablarle a su yo futuro. Incluso a veces le recordaba los cumpleaños de sus amigas, como que el de Allana es hoy y hacía también divertidos comentarios sobre que ella tendría once años en ese momento. Al leer esta carta, Tim y Ellen no paraban de reír y llorar prácticamente al mismo tiempo. ¡Incluso parecía que la existencia de Taylor hubiera estado encaminada a ser humorista!

El día de su cumpleaños
Tenía mucha fe
Después de hablar de muchas cosas, pasó a un tema muy importante en su vida, la religión. Le preguntaba a su yo futuro que si había rezado recientemente, si había leído la Biblia, incluso se ordenaba a sí misma orar y estar lo más cerca posible de Dios para poder estar feliz. Sin embargo, fue un duro golpe para los padres leer todas estas cosas tan bonitas y haber perdido a su hija.

Tenía mucha fe
Algo que debían recordar
Ella se decía una y otra vez que Dios siempre se lleva la peor parte del sufrimiento de toda la humanidad. Un hombre que no había pecado y aun así enviaba a su hijo a salvar la tierra, para que lo torturaran y lo crucificaran sin haber cometido ningún delito. Dios había dado la vida para que otros pudieran encontrar la salvación. Estos eran algunos de los motivos por los cuales ella necesitaba rezar y no habría impedimento para que no lo pudiera hacer.

Algo que debían recordar
Su película favorita
Una cosa más llamó la atención de los padres y es que ella se hacía preguntas sobre Doctor Who. Ella era una gran admiradora del famoso programa de televisión sobre viajes en el tiempo. Habría sido una suerte para ella saber que por el futuro todavía seguía en emisión y si habían descubierto cosas nuevas. Todo prácticamente había quedado resuelto, pero había una cosa que quería que la futura Taylor hiciera por ella.

Su película favorita
El Doctor Who
Taylor animaba a su yo del futuro a echar un vistazo a Doctor Who, siendo esta serie la que quizás fue el motivo de inspiración para escribir esta carta. Pensaba que la mejor manera de viajar en el tiempo era escribiendo, pues con las palabras escritas en unas hojas de papel, su yo del pasado era capaz de viajar al futuro y viceversa, con lo que la imaginación jugaba un gran papel y dejaba una pequeña y agradable laguna en el tejido espacio tiempo.

El Doctor Who
Era muy especial
Sin duda Taylor era una chica muy especial, aquella carta conmovió e hizo llorar a todo aquel que la leyó. Siempre la recordaran por su imaginación, su gran creatividad y sobre todo por su simpatía y alegría. Era una chica que ayudaba a todo el mundo y siempre estaba contenta, haciendo que todo a su alrededor fuera pura felicidad. A su familia ahora solo le quedaba recordarla cómo fue y dar gracias por haber tenido la oportunidad de haberla conocido.

Era muy especial